Publicidad

Docentes y el matoneo estudiantil.

Compartir

Por: Alejandro

Cambian las cosas con el paso de los años. Del respeto profundo hacia la institución educativa representada por los maestros, las nuevas tendencias sociales se posicionan y hacen de los docentes con autoridad, una especie en vía de extinción, puesto que básicamente no se pueden pronunciar por aquello de las investigaciones, sanciones y despidos. Los padres de ayer hacían respetar a sus profesores, los de hoy, en su gran mayoría, hacen respetar a sus hijos, por encima de cualquier consideración, no importa cuanta grosería realice en el aula de clase.  

 

Opinión.

Por: Armando Ramírez Olarte

Los muchachos, que aprenden rápidamente lo que les conviene, saben que la Constitución Política tiene para ellos derechos, solo eso, porque nunca se les ha enseñado en el hogar, que las personas también tienen deberes y responsabilidades no solo constitucionales sino familiares y sociales; conocen que sus profesores están maniatados, que no les pueden imponer siquiera un mínimo llamado de atención porque se quejan con la complicidad de sus padres y se da inicio a un disciplinario.

La escuela o el colegio se constituye hoy en el escape del padre o madre de familia para que su hijo no esté más en la casa, porque los “enloquece”, porque no son capaces de ejercer sobre él control, porque fueron incapaces de que su hijo internalizara valores de respeto, de autoridad, de convivencia y, eso mismo, el muchacho lleva a su aula de clase; allí comienza el matoneo para estudiantes y profesores, amparado solo por sus derechos.

Hoy, la situación está planteada de tal manera que los jóvenes alumnos llevan  armas a su aula de clase, y nada les impide esgrimirlas y hasta usarlas puesto que con ellas, atemorizan a sus compañeros de clase y también a los profesores, a quienes en otras ocasiones golpean y que impávidos solo observan el comportamiento injusto de quienes son sus alumnos de clase, mañana convertidos quizá en potenciales delincuentes.

Los padres, que acuden al llamado de la rectoría, esbozan solo justificaciones injustificadas o retaliaciones hacia el grupo profesoral, quizá porque su hijo lo ha preparado todo con anterioridad. En estas condiciones, ¿qué clase de formación se les puede impartir a los jóvenes en las aulas de clase?, con seguridad que ninguna, obviamente que habrá excepciones, pero son contadas.

Y no es que se pretenda decir que sea necesario volver a aquellas épocas en las que los profesores sometían a sus alumnos a castigos físicos como la regla, la correa, el arrodillarse en granos de maíz, entre otros. No, de lo que se trata es de ir en la búsqueda del rescate para el docente de la posición de autoridad que ejercía otrora ante los educandos, sin que haya  de por medio ningún tipo de violencia verbal, física o moral, que sepan y entiendan estas generaciones y las venideras que la escuela y el colegio son recintos aptos pero para la responsabilidad, el respeto, la convivencia y la formación.

*Encuentre y reciba más información de Cundinamarca uniéndose al grupo de facebook: 

 https://www.facebook.com/groups/323051767900184/

*Espacio publicitario

Publicidad

Otras noticias

expresidente Álvaro Uribe Vélez
Las decisiones de la Colombia indefensa

Si usted tiene un pequeño supermercado de barrio y los amigos de lo ajeno lo visitan con frecuencia, le quitan

Nuevos protocolos para las protestas – jajaja

El Gobierno nacional y la cúpula de la Policía se encuentran muy concentrados realizando los estudios necesarios, para establecer las

Dilian Francisca Toro, Juan Carlos Pinzón, Colombia
“Y quienes son los nuevos ídolos”

Llegó la hora de cambiar todos los partidos políticos tradicionales. El país ya no resiste tantos hechos vergonzosos que lastiman

Salud, Colombia
¿Reforma o atraco?

Piensa mal y acertarás… Una reforma sanitaria a la tapada es un indicio que lleva a activar una protesta pública,

¡En guardia!

Yo que les digo… Ya que logramos repeler la agresión del GnoNal gracias a la CSJ, bien haríamos en no

“La inconformidad social está hirviendo”

Convocar a un paro nacional es un suicidio. Al país solo lo salva un gran acuerdo nacional. Las reformas: al