Publicidad

“¿Por qué debemos acabar la corrupción?”

Compartir

Por: Alejandro

Para que en nuestra Colombia exista una verdadera paz, debemos enfrentarnos a la corrupción que está destruyendo la confianza en nuestras instituciones y en nuestra sociedad. En los últimos 20 años, los corruptos se han llevado más de 190 billones de pesos, que pudieron invertirse en el desarrollo del campo, en infraestructura, en educación, en proyectos productivos para la generación de riqueza nacional, empleos y eliminación de la desigualdad.

 

Opinión:

Por Martha Lucía Ramírez.

En esos 190 billones se perdieron muchos sueños y oportunidades para nuestros jóvenes, la vivienda financiada en condiciones blandas para muchas familias humildes, la posibilidad de actualizar nuestro sistema de pensiones y protección a los adultos mayores. Lamentablemente esos 190 billones hoy en día son simplemente una cifra más, por la cual no existen condenas legales ni sociales, simplemente una estadística más de la desidia nacional.

Los corruptos han encontrado un «buen clima de negocios» que no respeta clases sociales ni instituciones. Ya no sorprenden los escándalos de corrupción en la salud, en la justicia, en la educación, en la policía, ni en las Fuerzas Militares.

El reciente escándalo de la Escuela Naval de Cadetes pone de presente una vez más el tema de la responsabilidad civil sobre la fuerza pública. En nuestro paso por el Ministerio de la Defensa establecimos con no pocas dificultades, medidas de control interno y de consolidación de compras, varias de las cuales se desmontaron parcialmente.

Al igual que ahora, encontramos deficiencias en los medicamentos comprados a punto de vencerse por lo cual el denominado “Cartel de la Salud” y tantos otros que involucran a agentes del Estado y a particulares deben desmontarse y perseguirse con medidas de transparencia, prevención y eficiencia en el gasto.

Está comprobado que en Colombia se ha vuelto más fácil entrar a un circuito de corrupción que a una universidad, y sin duda debemos lograr invertir ese orden de dificultades con más participación ciudadana y mejores prácticas al interior del Estado y de las empresas contratistas del Estado.

No podemos permitirnos que Colombia continúe por el camino del despeñadero institucional, pues ese puede llegar a ser el camino de no retorno al populismo. Aquellos que no han creído en nuestra democracia, los que han apostado contra la misma, deben solazarse al ver los escándalos de corrupción que periódicamente y con mayor frecuencia cada vez nos aquejan. Ese es el golpe al sistema dentro del sistema.

Sí queremos un país con futuro para nuestros hijos, debemos hacer ya un giro de 180 grados y trabajar por fortalecer las instituciones, exigir al Gobierno que lidere mecanismos adecuados y eficaces de transparencia y participación ciudadana, denunciar oportunamente los hechos irregulares, de indelicadeza con los bienes del Estado y los delitos, educar a nuestros hijos en el respeto de lo ajeno, en las virtudes de obtener las metas materiales ó de cualquier índole por nuestros propios méritos, , exigir una justicia pronta, cumplida y eficaz y hacer un verdadero compromiso por la ética nacional y por acabar la corrupción.

Debemos exigir que la lucha contra la corrupción sea prioridad en la agenda pública, acabar con la cultura del atajo y la ilegalidad, ser estrictos en el cumplimiento de las leyes, recuperar la legitimidad y confianza en la institucionalidad, estimular a la sociedad civil por un cuidado de lo público y lo privado, contar con empresarios que asuman un liderazgo en la lucha contra la corrupción y promover políticos que tengan el compromiso en recuperar la legitimidad y la confianza en la política.

Son esos los retos que debemos trazarnos como sociedad para lograr en país viable, próspero y en paz. No hacerlo sería la destrucción de nuestra democracia y de las posibilidades de nuestro país.

Publicidad

Otras noticias

expresidente Álvaro Uribe Vélez
Las decisiones de la Colombia indefensa

Si usted tiene un pequeño supermercado de barrio y los amigos de lo ajeno lo visitan con frecuencia, le quitan

Nuevos protocolos para las protestas – jajaja

El Gobierno nacional y la cúpula de la Policía se encuentran muy concentrados realizando los estudios necesarios, para establecer las

Dilian Francisca Toro, Juan Carlos Pinzón, Colombia
“Y quienes son los nuevos ídolos”

Llegó la hora de cambiar todos los partidos políticos tradicionales. El país ya no resiste tantos hechos vergonzosos que lastiman

Salud, Colombia
¿Reforma o atraco?

Piensa mal y acertarás… Una reforma sanitaria a la tapada es un indicio que lleva a activar una protesta pública,

¡En guardia!

Yo que les digo… Ya que logramos repeler la agresión del GnoNal gracias a la CSJ, bien haríamos en no

“La inconformidad social está hirviendo”

Convocar a un paro nacional es un suicidio. Al país solo lo salva un gran acuerdo nacional. Las reformas: al